El Diario Op-Ed: Cuando los Padres se Involucran, los Hijos Tienen Éxito

September 9, 2011

Cuando los Padres se Involucran, los Hijos Tienen Éxito
Por Bill de Blasio y Chirlane McCray

Ayer fue el primer día de escuela secundaria para nuestro hijo Dante. Aunque seguramente le hicimos pasar vergüenza, decidimos llevarle a la escuela juntos. Afortunadamente para Dante, él no fue el único estudiante en su escuela secundaria con padres orgullosos. Y por toda la ciudad, miles de padres hicieron exactamente lo mismo- caminando, conduciendo o tomando el tren con su hijo o hija para empezar el año escolar de buena manera. Manteniéndonos involucrados en la educación de nuestros hijos no es fácil, pero su éxito en la escuela depende de que nosotros hagamos un esfuerzo extra, no sólo el primer día de la escuela, si no durante todo el año.

Desafortunadamente, el Departamento de Educación muchas veces fracasa en tratar a padres como verdaderos socios en la educación de los estudiantes. Y años de dejar de prestar atención a las voces de los padres han llevado a muchos a dejar de insistir por frustración. No miren más allá de los Consejos de Educación Comunitarias (CEC)- las personas que los padres escogen para representarlos en las decisiones escolares- para ver cuánto trabajo tenemos que hacer para involucrar a padres de una manera importante. En el 2010, 25,000 padres votaron en las elecciones de CEC. Este año, menos de 3,000 padres votaron- alrededor de 2 padres por cada una de nuestras 1,600 escuelas.

Necesitamos que el Alcalde Bloomberg y su Departamento de Educación tome un nuevo y mejor enfoque para involucrar a los padres. Esto significa escuchar y responder a los padres antes que decisiones importantes como cuándo cerrar escuelas o compartir espacio uno con otro y trabajando con padres para encarrilar a escuelas problemáticas. Padres también tienen que ofrecerse a ayudar. El sistema escolar no lo hace fácil, lo que significa que tenemos que trabajar más duro para que nuestras voces sean escuchadas y así luchar por nuestros hijos. Al principio de este año escolar, estamos pidiendo a los padres del millón de niños de edad escolar de la Ciudad de Nueva York que tomen unos simples pasos:

1. Únanse a su PTA é insten a otros padres que también lo hagan. Una Asociación de Padres y Maestros activo con padres que están involucrados crea un sistema de responsabilidad verdadera. El recaudar fondos ayuda mantener a los empleados y a los programas de la escuela en su lugar aunque existan de la Alcaldía.

2. Ofrézcase como voluntario en un evento que sea patrocinado por la escuela. Escuelas son comunidades. Al acompañar a los estudiantes en una excursión, al ayudar en una sala de clase, o al hacer de tutor después de las clases, usted no solo proporciona un servicio necesario a la escuela- usted consolida su comunidad escolar.

3. Preséntese al coordinador de padres de la escuela. Los coordinadores de padres son el vínculo entre los padres y la administración de la escuela. Asegurándose que ellos conozcan su cara y asegurándose que usted sepa cómo les puede contactar sobre sus inquietudes puede darle un aliado importante dentro del sistema.

4. Atienda una reunión del Consejo de Educación Comunitaria (CEC). Las reuniones de CEC son los lugares en los que padres de las escuelas de toda la comunidad pueden unirse. Ya sea sobre temas presupuestarios, la urbanización de las escuelas o el uso compartido de espacios comunitarios para programas escolares, llevando su voz a la CEC asegura que la escuela de su hijo esté representada. Mientras que luchamos por dar a estos consejos una voz más fuerte sobre las decisiones de las escuelas, necesitamos que padres jueguen un papel más activo en ellos.

Estos primeros días del año escolar están llenos de promesas. Cómo padres, prometamos hacer todo lo que podamos para estar más involucrados que antes. Juntos, podemos hacer una diferencia real en la educación de nuestros hijos. Inscríbanse para estar más involucrados este año en http://advocate.nyc.gov/anoescolar.

Bill de Blasio el el Defensor del Pueblo para la Ciudad de Nueva York. El y su esposa, Chirlane McCray, viven en Brooklyn.